Te quiero.
Pero dime que está a salvo contigo, prometeme que no se lo dirás a nadie, jamás. Que esas dos palabras no saldrán de tu boca a no ser que me lo digas a mí.
Recuerda, ese es mi secreto, te quiero.
Y el único que lo debería saber eres tú, por eso mismo te lo he dicho a ti, por muy peligroso que sea.

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