sábado, 30 de julio de 2011

Dos palabras, un gran significado.

Quedate a mi lado, a cambio te diré un secreto.
Te quiero.
Pero dime que está a salvo contigo, prometeme que no se lo dirás a nadie, jamás. Que esas dos palabras no saldrán de tu boca a no ser que me lo digas a mí.
Recuerda, ese es mi secreto, te quiero.
Y el único que lo debería saber eres tú, por eso mismo te lo he dicho a ti, por muy peligroso que sea.

viernes, 29 de julio de 2011

El que no arriesga, no gana.


Querida Ruth, te voy a ser sincero:
Eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, haces cosas en mi ..... como decirlo.... cosas inexplicables.
Cada vez que siento tu aliento en mis labios es como si todo el resto del mundo hubiera desaparecido convirtiéndose todo en negro dejando tu cuerpo visiblemente bajo la luz de tu mirada.
Eres parte de mi vida. Y mi estómago, un vacío lleno de mariposas que revolotean cuando tu me rozas.
Mi cabeza te piensa, mis labios te besan, mi cuerpo te responde, mi mirada te observa... Te has apoderado de mi alma y de mi. Yo ya no puedo vivir sin ti y cada día que pasa te quiero mil veces más, y eso es lo que me preocupa.
Lo siento muchisimo pero me temo que se acabó. Tengo miedo al dolor.
Firmado: Cobarde.

domingo, 10 de julio de 2011

Ladrón.

Un momento perfecto en el estábamos los dos solos bajo la luz de la luna, a media noche, charlando, sonriendo, mirándonos fijamente..... entonces un silencio se interpuso entre el pequeño espacio que separaban nuestras miradas. Una vocecilla me preguntaba que que coño estaba haciendo si a él no es al que de verdad quiero. Pero dejé que mi cuerpo respondiera por mi, porque mi cabeza es la que mas errores ha cometido. Entonces el besó mi labios, y yo saboreé tú boca.

viernes, 1 de julio de 2011

Historia de una noche.

En plena noche, mientras la luz de la luna entra por la ventana de su habitación, iluminándola paulatinamente hasta que sus ojos se acostumbran y son capaces de ver todo lo que hay en su alrededor claramente, sin ningún esfuerzo.
Hasta entonces ella no tiene sueño, pero una vez que mira al techo empieza a caer rendida por la pesadez de sus párpados.
Y empieza a soñar, a soñar con cosas inexplicables, cosas que una vez despierta se olvidan o cosas imposibles de olvidar. Sueña con momentos del pasado, incluso con cosas que puedes llegar a pasar.
Pasan ocho horas de dulces sueños, pero el despertador suena como todas las mañanas siendo apagado a ciegas y con una sola mano. Ella se levanta bien despeinada tras dar demasiadas vueltas en la cama y con una sola camiseta que le llega por las rodillas.
Se acerca a la cocina a prepararse un café bien caliente para que la cafeína la despierte aun mas que un simple despertador que lo único que hace es recordarte que tienes que ir a trabajar. Va al baño, se lava la cara y se prepara para seguir con su repetitiva rutina.