miércoles, 19 de enero de 2011

Boca arriba

Entonces volvió a alzar la mirada y esta vez el cielo estaba despejado, sin nubes y con un color azul celeste. Se tumbó en el césped, con ese olor fresco a hierba recién cortada que no consiguen ni los ambientadores de coche. Se relajó y entrelazó los dedos de las manos por debajo del pecho obserbando el cielo. Tenía la sensación de que las horas pasaban a la velocidad de la luz y había instantes en el que sus recuerdos le alejaban de ese lugar y aparecía delante de sus ojos, borrando el cielo de su vista.
Pudo volver a disfrutar de esos momentos en los que la felicidad se apoderaba de ella, a volver a sentir ese cosquilleo en el estómago cuando su primer amor le dio un beso o cuando esa carcajada hizo que formara un escándalo....
Fue extraño como derepente ,al oír su nombre de lejos, se esfumó sus recuerdos haciendo que volviera a la realidad, sin haberse dado cuenta que había pasado dos horas tumbada en el césped boca arriba.
-¿Qué hacías?
- Nada importante, solo vivir el pasado.

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