domingo, 11 de marzo de 2012

Una persona distinta tras las cámaras.

Se escucha acción y llega la escena que tanto ansiaba grabar.
-Reichel!. Se escucha de lejos.
En ese momento me doy la vuelta y es Jonh quien corría bajo la lluvia para poder alcanzarme. Le esperé con el paraguas en la mano, sin saber que es lo que quería.
- Tengo que decirte una cosa, no quiero que vuelva a pasar otro día más sin que sepas que es lo que siento.
Sus mirada hablaba por sí sola y yo me moría besarle. Me agarró la cintura y sin decir una palabra más se acercó lentamente a mis labios. 
Empecé a notar el calor que desprendía su aliento y a sentir el roce de su boca.
-Corten! buen trabajo. Dijo una voz a lo lejos que hizo que volviera al plató con una impotencia dentro de mi por no acabar lo que empecé.
Por un momento creí que Luis (Jonh) quería besarme, por un momento.
Pero nada más acabar la escena él cogió su cigarro y se fue directamente a la puerta a fumar con todo el equipo detrás suya maquillandole, peinandole, dandole lo que le pide, haciendole la pelota...
Cuando está fuera de escena no puedo ni mirarle a la cara, es un  ser egoísta, convenido, hipócrita, egocéntrico y totalmente idiota.
Pero aun así, me he enamorado profundamente de Jonh. Cuando estamos en el plató me hace sentir cosas que nadie nunca me había hecho sentir antes y se me olvida completamente el mundo que nos rodea, yo solo sigo mi guión pero parece que mi guión entiende que es lo que siento, siempre dice las palabras exactas que quiero decir y él se mete tanto en el papel que aveces pienso que es recíproco.



sábado, 10 de marzo de 2012

¿Y si pudiera detener el tiempo?

Mientras me dedicaba a arrancar el césped verde del suelo, sus brazos rodearon mi cuerpo dejándome sin escapatoria, pero eso no me resultaba ningún problema pues la delicadeza con la que me abrazaba me daba seguridad y paz.Una sonrisa asomó por sus labios acercándose lentamente a los mios, llegando a rozarse.
Pequeños rayos de sol atravesaban la copa del árbol en el que nos encontrábamos sentados y mientras me besaba, sus manos subían por mi espalda acariciándola suavemente, parando definitivamente en mi nuca con el dedo pulgar delante de mi oreja, como si me intentara sujetar la cabeza.
En ese momento dejó de besarme y se hechó hacia atrás, lo suficiente para poder mirarme fijamente a los ojos, con un silencio de por medio que me hacia comprender que me deseaba.
Unos de los rayos de sol iluminaron su mirada convirtiéndola más dulce y sorprendetemente atrayente, incluso se podía apreciar cada tono de color que se encontraba en sus ojos.


Hay momentos que parecen insignificantes pero te das cuenta de que se han instroducido dentro de ti de tal forma que lo recordarás el resto de tu vida como si fuera ayer.

Quisiera ser.

Quisiera ser la felicidad que demuestra tu sonrisa.
Quisiera ser la brisa que te susurra al oído.
Quisiera ser la huella que dejas en la arena.
Quisiera ser la sábana que te protege del frió.
Quisiera ser el pañuelo que seca tus lágrimas.
Quisiera ser el escalofrío que recorre por tu cuerpo.
 

Quisiera serlo todo para ti, porque tú lo eres todo para mi.