domingo, 6 de noviembre de 2011

Querida ella:

Ya un año.
No quiero recordarlo pero tampoco puedo olvidarlo.
Significabas muchos para mí, tú fuiste parte de mi infancia.
Necesito desahogarme de alguna forma, necesito decirle a alguien que te hecho de menos sin tener que dar pena a nadie.
En todo este tiempo he reído e incluso he sentido esa felicidad, pero eso no significa que no te aya echado en falta.
Y pensar que hace un año tu sonrisa, a pesar de todo, se asomaba por tu boca mientras que te acercabas hacia mi con esa chulería a darme un abrazo, un cálido y cariñoso abrazo....
Cuando nos poníamos a charlar y a reír a carcajadas en los pasillos del instituto.
Recuerdo esos recreos en grupito, esas excursiones con las Oseas , esos cumpleaños de primaria y secundaria, esas visitas a tú casa. Recuerdo que tú y Ana erais mis mejores amigas.
Todo esto son buenos momentos que por desgracia tengo que recordarlo sola.
Cada una se fue por un camino distinto y a ti te tocó el camino oscuro en el que las copas de los arboles no hay hojas ni nada verde alrededor, te desviaste sin avisar un 12 de octubre dejando tu huella en cada lágrima que caía de mis ojos.
Al final he decidido publicarlo para todo aquel que siga  http://esesusurroaloido.blogspot.com/ y compenda que en esta vida hay muchas cosas duras que son difíciles de superar pero que con el tiempo, incluso la herida más profunda, se cicatriza dejando una pequeña marca que te recuerda como llegó ahí. Y la muerte de un ser querido siempre se produce en el corazón, palpitando en su honor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario