Afianzo mis pasos en lo alto de la azotea, y tengo ganas de gritar tu nombre, y decir que te amo, gritarlo alto para que se entere todo el mundo, aunque muchos lo ignoren... entonces tus manos me tapan los ojos, y tu dulce voz me pregunta "¿Quien soy?". Me giro, mientras tus manos resbalan desde mis ojos a mi pecho, y mis brazos te estrechan fuertemente. Acabas de aparecer de la nada, otra vez, en lo alto de mi azotea. Pero esta vez no eres un sueño. Me lo prometo a mí mismo. No lo eres, no eres una alucinación causada por mi mente sedienta de ti, res real. Para cerciorarme, te miro a los ojos, y veo que brillan, que me emocionan, me vuelven loco, que sí eres tu. Entonces, mi boca y la tuya se encuentran antes de que me de tiempo a pensar qué decirte, y me dejo llevar. Me dejo llevar por esa boquita que me vuelve loco, por esas manos rápidas que me acarician mientras yo hago lo mismo con las mias, procurando mantenerte lo más cerca posible de mí. Pero, repentinamente, te apartas un poco, y me quitas la sudadera, pues no la necesito, tengo calor. Te miro, y vuelvo a tu boca, al delirio de tus labios, a entrgarme totalmente a tus caricias y besos... en lo alto de la azotea.
* * * *
Con un "cling" metálico que me saca de mi ensueño, se abre la puerta del ascensor, vuelvo a estar frente a esa puerta, otra vez. Venciendo a mi estupefacción por todo lo imaginado, vuelvo a abrir pesadamente la puerta de metal verde, y vuelvo a sentir un golpe de aire frío en la cara. LLevo la sudadera. Veo las escaleras verdes, y vuelvo a subir, deteniendome a cada olor, a cada rastro de ti. Pero al llegar arriba no estas, y siento que cada vez estoy mas loco, mas necesitado de ti, de ti, de ti, que te acabaras convirtiendo en obsesion, en mi obsesión, y mi dolor por tu ausencia se antepone a las vistas, a las estrellas, a todo. De repente, tengo ganas de gritar otra vez al mundo que te amo, aunque para nadie tenga importancia, y quiero gritar tu nombre... entonces, sin apenas hacer un solo ruido, un solo sonido, unas manos me tapan los ojos, y una dulce voz me susurra:
"¿Quien soy?"
(L)
No hay comentarios:
Publicar un comentario