martes, 20 de septiembre de 2011

Una luz que se desvanece pero que nunca se apaga.

Necesito algo... una mirada, una sonrisa, una caricia tuya.... lo que sea!
La camisa blanca que me puse aquella noche ya no uele a ti, esa voz en mi cabeza que tanto se parece a la tuya cada vez se escucha más y más suave, tanto, que me va susurrando palabras imposibles de entender.
Sigo teniendo esperanza para volver a verte pronto, para poder discutir contigo entre tus brazos acompañadas de esas sonrisas que hacen que cada vez  tus labios estén más cerca de los mios, para hacerte callar con un beso cuando empiezas a hablar sin parar, para detener todo y quedarnos en silencio y decir que me sonrías, para ver como me apartas el pelo de la cara para mirarme fijamente a los ojos.
Llevo más de un mes sin verte y cada segundo que pasa pesa más. Temo caerme al suelo y olvidar que era el estar contigo. Eres como una luz que se va desvaneciendo pero que nunca se apaga. Nadie dijo que la distancia fuera fácil.
Te hecho de menos.


domingo, 11 de septiembre de 2011

Culpable.

Las 5:13 de la mañana.
Pequeños recuerdos aparecen en mi cabeza en dolorosas punzadas. Risas, locuras, carcajadas y gritos .... y una parte en blanco en la que intento recordar pro no consigo darle color.
Sigo sentada en la cama, esperando recordar cada paso que dí, con una botella de agua en la mano que por mucho que beba no consigo quitarme la sequedad de la boca.
Entonces un mensaje, un puto mensaje en el que no insinuaba nada bueno. Un nudo en la garganta y una sola palabra que describía mi situación; impotencia.
Entonces una imagen me viene a la cabeza. Aparece él, gritandome, diciendo a voces lo que pensaba. Preocupado. Nadie imaginó como acabaría. Toda la culpa es mía y lo siento.